
Carrió I, el hipertexto | CFK I: ADB | Bielsa I (y Batman 0) | Los Soprano y el sentido de las proporciones | 1. Preparativos | 2. Siete Desayunos | 3. Las Primeras Mesas | 4. La Siesta | 5. Listas, Razones y Boletas (faltan) | 6. Las Primeras Cifras | 7. Relevamiento de Catering | 8. Porno Abierto | 9. Clímax | 10. Aftermath | |
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11:12 PM - Schmidt desde el K-Bunker — “La piba de Canal 13 está tomando un té.”
10:35 PM - Puricelli cuenta estrellas — De hoteles. Y de otro tipo.
10:01 PM - Una cruzada — Mercedes Romera fundamenta su voto y defiende el corte de boletas.
8:20 PM - Cifras de Puricelli — Estrictamente vigilado por el Hermano Gabriel
4:34 PM - Rosman no encuentra boletas — Y lo reporta mientras se las buscan. O no.
4:27 PM - Rosman va a votar — Y discurre mientras maneja.
12:22 PM - Puricelli pierde el diario — Y comenta dos photo-opportunities: Macri votando dos veces y Bielsa esgrimiendo bizarro poster boy.
8:45 PM - Quintín quería cifras — Pero ya se fue a dormir.
4:22 PM - TP Team se instala en el K-Bunker — Schmidt: “Tres computadoras para cada uno.”
2:33 PM - Quintín en Viena 1 — “Ya me puso nervioso esto.”
10:28 AM - Boca de Urna — Un encuestador aborda a Brener a la salida de la escuela, y no sabemos de qué se ríe.
9. Clímax
Gli Uccelli
23 October 2005, 22:43

10:18 PM – Quintín y el
Capitán Milkshake.
Acá, en Viena, son las tres de la mañana. Fui a ver una película que se llama Captain Milkshake, se hizo en 1970 y luego quedó congelada hasta ahora. Se trata de un soldado de licencia de Vietnam que conoce a una hippie que forma parte de una comunidad en la que se lucha contra la guerra, se fuma marihuana y se practica el baño colectivo. Todo transcurre en San Diego.
El soldado y la hippie se enamoran, pero a pesar de que el soldado duda y se fuma unos porros, el destino los separa. Al final se lo ve a él morir en el campode batalla y a ella en la cama con un barbeta pero llorando porque piensa en el soldado. Hay música de Country Joe & the Fish, Steve Miller Band y otros grupos onda San Francisco.
Tanto la estadía en Viena como esta película absurda suenan menos marcianos que los resultados de las elecciones allá y el futuro político de la Argentina. Gracias a la cobertura de TP, el ridículo de todo esto se pone de manifiesto de una manera extraordinaria, como ningún medio lo captará nunca.
Me voy a dormir.
Un saludo a todos.
Gracias de nuevo.
Q

10:27 PM – Piro y la
Reina del Punk.
No ganó Macri, ganamos todos.
Yo me sé uno de Jaimito que no sabe nadie.
Pobre Chiche, reconocer la derrota así, con tanta dignidad. Dan ganas de llorar, mirá.
La posta:
Cristina: 43,9%
Chiche: 22,1%
Cristina volvió y fue millones. Viva la reina del punk, la dominatrix presidencial, nuestra Condoleezza blanca.
Todo termina. Los viajes y el amor. Nada termina. Ni viajes ni amor ni olvido ni avidez.
Buena suerte a todos.

10:34 PM – Puricelli
cuenta estrellas.
“...se niega a la requisitoria por haber leído un artículo en TP donde se lo criticaba”

10:46 PM – Schmidt ve a CFK.
Más Porno Abierto.
Acabo de participar del scum más sexual de mi vida.
Cristina está por llegar hace rato y a las 22 34 llegó.
Quiero gritar, quiero que Pampuro caiga sobre el escenario, redondo. Es un caos. Dividieron una zona a través de una reja; el que fue a hacer pis, sonó. Quedó afuera como en Berlín oriental. No fue así con nosotros, que tenemos gente adentro y afuera y alguna infiltrada en la organización.
Cristina vino como en una oleada humana con tipos con campera de Cardon gritando la marcha. Precedida por Diana Conti, llegó La Señora. Tiene pelo largo y con planchado definitivo, Diana. Detrás de ella, como el asistente de un técnico de fútbol, esa desgracia humana llamada Claudio Morgado.
Cristina habla de la reconstrucción de la patria. La dejamos en esa noble tarea con Pampuro, Diana y Claudio.

10:52 PM – Cassese quiere más.
(CFK reloaded)
El show de Mauricio terminó y me crucé la 9 de Julio para lo de Cristina. Fue un amasijo, pero la avalancha que generó la señora me permitió entrar. Hubo marchita y ahora Cristina nos reta. “Por favor, yo les pido a los medios presentes que respeten a los ciudadanos”.
Una vuelta, en Santa Cruz, nos sacó el vino a los enviados especiales de los medios de Buenos Aires. Era el día antes de la elección y no le importó que nosotros no votásemos. Es una marca de estilo de Cristina esto de andar retando. Con respecto al resto, ella está seria y con cara de responsabilidad. Cristina no cayó en la euforia de Mauricio. Nada de pachanga. Ella es una militante y habla como comandante de una revolución. Dice que recorrió la provincia a lo largo y a lo ancho y se quiere dirigir a los jóvenes del sufrido conurbano. La verdad que casi convence, Cristina. Habla mucho mejor que Néstor. Pero es mucho menos simpática.
Hay quienes dicen que sería candidata en el 2007. Sería una gran nota para los corresponsales extranjeros en Buenos Aires. Ahora dice que comienza una etapa de renovación y de recambio generacional. Tendría que convocar a los niños candidatos de Mauricio. Cuando termine de hablar le voy a ofrecer mi pulserita de acceso al boliche de PRO.

11:24 PM – Brener, de este lado de la reja,
ve a la señora mejor que nadie.
A esta hora me pongo a elaborar teorías sin mucho sentido y, por otra parte, incontrastables. La última que se me ocurrió es pensar que los que tienen la credencial dada vuelta son contreras. Yo la tengo dada vuelta y me cruzo con otros que también, pero enseguida miro para el lado de Schmidt y veo que su credencial está claramente legible y entonces sé que la teoría no tiene mucho asidero.
En determinado momento entraron en acción las rejas que dividen el Bien del Mal. Nosotros estamos en la mazmorra, que está pegada a La Sala de Las Luces, y todo este conjunto queda de este lado de la reja. El que sale no puede volver a entrar. No tengo claro si seremos el Bien o el Mal, pero parece que hay más de los que quieren entrar que de los que quieren salir, sobre todo ahora que (gracias a la televisión me entero de que) va a bajar Cristina. Debemos estar del lado del Bien. Cristina también está del lado del Bien, pero ese estrato queda en su piso del Intercontinental. El Bien entonces no debe ser contínuo, sino más bien compartimentado y con zonas de Mal que rodean a las zonas del Bien y que hacen necesario atravesar el Mal para llegar al Bien.
En los televisores, en este momento, los mensajes son totalmente esquizofrénicos, o bien quizá los que estamos en la sala somos los que estamos volviéndonos locos. El que tengo un poco más alejado está transmitiendo el tono calmo, pausado y eternamente analítico del doctor Hora Clave. El que tengo encima mío lo tiene a Lopez Murphy reconociendo la derrota con voz de gárgara.
Todo se corta porque se viene Cristina.
La marcha suena como nunca en La Sala de Las Luces. Afinada. Civilizada. Los del MTD Evita apenas hacen flamear una remera. Son varias vueltas de marcha que reciben a Cristina que se sube al estrado y son varios camarógrafos y fotógrafos que están parados sobre los hombros de no se sabe quién y el mensaje de ciudadanía civilizada es el que prima. Le lleva varios minutos a Cristina hacer callar a la gente y que se bajen los que tapan la visual. Pone su cara severa. Su cara de así no va, dirigiéndose a cada uno de los que están ahí arriba y le impiden ser vista por los de atrás.
Cristina es de las que niegan con la cabeza cuando afirman. Hay un mechón de pelo que le ensombrece permanentemente el ojo derecho, que de alguna manera brilla en la oscuridad. Esa negación con la cabeza es una cosa instintiva, de mujer que dice no mientras por otro lado dice sí. Ese gesto de quien te dice te voy a dejar sin aliento mientras hace que no con la cabeza, y da un poco de miedo, como si nos fuera a comer. Su rictus en general es solemne: es algo importante lo que vengo a decir, dice con la cara, y hace poco vi una expresión parecida en el video de la chica de Amaral, cuando dice:
”...quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir, el universo sobre mí...”
y la chica se hamaca sobre el micrófono cuando canta esa parte y hay un mensaje de quien se pone seria porque le gustaba la niñez y los vestidos de muñeca, pero se hizo grandecita y le gustaron cosas de mujer grande y entonces su mano se crispa. Se crispa como se crispaba la mano de Evita en la renuncia histórica, pero no la ostenta tanto, a la mano. Apenas deja ver esa crispación, y esta es otra renuncia histórica, de otro calibre y
tendremos que esperar un poco para ver qué quedó en el camino.
Tengo en mi memoria cada abrazo, cada saludo, cada mirada de todos los que se acercaron, dice Cristina y mira profundo a los ojos de quien quiera ofrecérselos (y niega con la cabeza) y la mirada que pone no recuerdo en qué película la habré visto, pero el mensaje que leo es:
“Ahora vas a hacer todo lo que yo te diga”
Y entonces sé que es el momento de volver a casa.
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