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Manuel Trancón
25 November 2005, 16:04

Queríamos que el internacional Gabriel Puricelli nos hablara de la política outdoors, y eso hizo con la delegación botánico de TP en las instalaciones del Laboratorio de Políticas Públicas, un lindo y viejo edificio (en Buenos Aires un lindo y viejo edificio puede ser tranquilamente de la década del ’40) con los pisos de pinotea un poco a la miseria y una remodelación estilo 90’s que no le hizo todo el daño que hubiera podido.

Pero por qué queríamos hablar del exterior y no del amable interior de la patria. No nos acordamos. Bueno, sí. Porque Ibarra aburrió, y porque los revoleos de derecha tipo Sugar Ray Leonard que se mandó el presidente contra Jumbo/Coto y la iglesia de Roma dejan a Puri bostezando, mirando la ventana como un jubilado y no es eso lo que queremos.

Nos sentamos entonces a esperar a Puri, en un sillón de pana verde de un cuerpo que tiene no menos de 30 años y puede aguantar 30 más. La luz que tenemos enfrente es dicroica y tiene una tulipa bastante rara adelante, a modo de filtro (primera vez que vemos una así). Tulipa que cualquier persona que padezca migrañas agradecerá porque filtra el rayo de la dicroica que en otro caso se clavaría con precisión quirúrgica en ese lugar del ojo que conecta con el hipotálamo y desata la locura cerebral. Así que gracias al/a arquitecto/a que hizo la remodelación. Verbitsky diría “arquitect@”, pero nosotros no, porque cuando éramos chiquitos aprendimos que ”@” quiere decir “at”, y “arquitectat” no quiere decir nada. Ya hablaremos de eso alguna otra vez.

En la sala de espera hay una reproducción de un cuadro de una exposición de Diego Rivera, Art And Revolution, igual al del living de mi mamá salvo por el marco. Un día de estos pediremos una beca (que no nos darán ni en un millón de años) para investigar sobre las reproducciones de cuadros de Miró, Picasso, Rivera, Kahlo, etc… en las casas progresistas en los últimos 20 años. Adelanto la conclusión: estamos en contra.

Llega Puri. Está de traje, con una camisa rosa clarita (nunca sé si ese rosa es el famoso rosa salmón o es justamente su opuesto) y corbata. Tiene los rulos mucho más largos que la última vez que lo vi.

Hablemos un poco de la relación con Estados unidos, el viaje de K a Venezuela, el FMI, y demases.

—Bueno, por ahora es una incógnita cómo está jugando sus cartas Kirchner en ese tema. Hasta la cumbre en Mar del Plata se mostró para Estados Unidos como el único, junto a Lula, que podía contenerlo a Chávez. Por ahora esa estrategia parece haberse ido al tacho con el discurso antiimperialista de Chávez en Marpla y porque el gobierno argentino no sólo organizó la cumbre, sino que también puso muchas fichas en la anticumbre.

Frente a esta situación nueva, K puede hacer dos cosas: Atravesar el purgatorio con Estados Unidos para restaurar la concordia con ellos haciéndoles entender que lo de la Anticumbre era sólo para la tribuna y que la política a largo plazo del gobierno es otra. Eso para recuperar la confianza que le tenían hasta ahora y para que Estados Unidos siga mediando a favor de Argentina ante el FMI o…

O decidir que a corto plazo un prestamista como Chávez le sirve más para afrontar vencimientos e ir a negociar con el FMI desde una posición de fuerza.

K parece haber hecho lo segundo, pero sin sobreactuar la oposición a Estados Unidos. Fue muy cuidadoso en su viaje a Venezuela y no hubo declaraciones contra Estados Unidos de su parte ni de parte de Chávez, toda una rareza. Esto obviamente fue obra de la delegación argentina. Y K se aseguró la compra de bonos con los petrodólares venezolanos. Fue muy gráfica la ausencia total de todo funcionario de cancillería en el viaje. Un viaje armado para el presidente por Alberto Fernández, De Vido. La cancillería no dijo presente porque está acéfala y porque la burocracia de cancillería de poco sirve para relacionarse con alguien como Chávez (no por nada la embajadora en Caracas no es de carrera sino política, Nilda Garré).

Cuánta importancia le da Puri a la posible ruptura con EE UU:

No diría que Marpla y el viaje a Venezuela sean rupturas con el gobierno de Bush, pero a corto plazo enfrían la relación. En Argentina los analistas conservadores exageraron la importancia de las diferencias de las últimas semanas con el objetivo de presionar a K para que vuelva a acercarse a EE UU.

Siguiendo de viaje, a Puri le entró saudade de las películas de Wong Kar-Wai y se acordó de la reunión en Hong Kong de la OMC. Ve complicado que se avance.

—El G 20, bajo el liderazgo de Brasil e India, planteó una agenda clara, e intentará conseguir acceso a los mercados de los países desarrollados, que obviamente no tienen ganas de hacerle un lugarcito bajo el sol. Es una movida interesante de los países subdesarrollados, y una indicación de la importancia internacional de la elección de Lula como presidente del Brasil en el 2002. El escenario, tal y cómo está planteado en la OMC, tiene mucho que ver con la iniciativa de la cancillería brasileña que mantuvo una postura firme aun cuando los escándalos internos parecían minar el poder de Lula.

Hablando de eso, soy relativamente pesimista en cómo viene la elección del año que viene para Lula, pero no hago un balance negativo de su gobierno, como tienden a hacer los periodistas argentinos con tanta facilidad. Es fabuloso ver cómo en medios de comunicación de nuestro país se rasgan las vestiduras por la financiación ilegal de las campañas del PT; pero no se preguntan cómo funciona eso en Argentina donde es más grave el problema, justamente porque casi nadie lo considera un problema.

Lo que sí veo es que su política económica es muy timorata en su concepción “etapista” de hacer un primer gobierno de ajuste y recién en un segundo mandato intentar medidas desarrollistas. Pero el problema es que la etapa inicial de ajuste te quita poder para llegar a encarar el segundo período y quizás no suceda nunca la reelección. Además la política económica de Lula no sólo le hizo mal a Brasil, sino que también afectó, por ejemplo, a la Argentina —porque sigue dejando afuera del mercado a millones de brasileños que podrían ser consumidores tanto de productos de Brasil como de Argentina. Y hasta que no se los incluya via redistribución del ingreso, hay todo un mercado muy grande que se pierde. Pero decía que no hago un balance del todo negativo de la gestión porque el PT hizo enormes avances en política educativa y en la modernización de las políticas sociales. Y, sobre todo, en política internacional donde Brasil tuvo un desempeño excelente y posicionó a Lula como un líder global.

Dejamos solo a Puri mientras en el pizarrón de su oficina registraba los caídos de la semana para la causa duhaldista:

Díaz Bancalari que se hace guiños con el gobierno

El pedido de licencia de Cacho Álvarez en Avellaneda

Antes de cerrar la puerta lo escuchamos murmurar:

—El Duhaldismo se va erosionando tanto por transfuguismo de algunos (ex) referentes como por otros que se tienen que guardar al menos por un tiempo. No hay que olvidarse tampoco de la posibilidad de un pase de duhaldistas residuales al macrismo. Nota mental: seguir de cerca los intentos de Cristian Ritondo por acercar a los bonaerenses a PRO.

Pero de darse lo de Díaz Bancalari sería un golpe tremendo para Duhalde. Porque es muy representativo del pejotismo bonaerense. Es un hombre bien de las 62. Simbólicamente sería muy fuerte, más allá de cuántos legisladores se lleve con él. En este momento al kirchnerismo sólo no tienen retorno Duhalde, sus familiares (Chiche, Gustavo Ferri) y (el y la) Camaño. Casi todos los otros pueden sumarse tranquilamente a la política de brazos abiertos de K. Hay pocos que el gobierno no sepa, quiera o pueda reciclar.


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