dailies
comments?
tp-skypeline
el podcast
the south downs
————————
————————
algunos hititos:
- los farewell rants
- elecciones 2005
- ibarra destitutio
- q vs. joven guardia
- chino básico
- fútbol por tv
- bafici 2006
- el mundial 2006, según q y hernanii
© 2004/2008 bajo licencia de Creative Commons.
Ernesto Semán
13 July 2005, 08:38
Al ver “If…” en el cine casi treinta años después de su estreno se despiertan algunas de las reflexiones más vulgares de la angustia contemporánea, del estilo de “mirá lo que antes parecía como un escándalo en el cine, y ahora es un cuento de hadas comparado con lo que pasa todos los días en la vida real.”
“If…” es una película británica de 1968 que no podía ser más británica, ni más de 1968. La educación pública de Inglaterra es opresiva más que tan sólo represiva, pero recibe el impacto del clima de aquellos años: profesores y curas usan varas y castigos que en general han sido eficientes para disciplinar y castigar, pero ahora tienen que lidiar con un grupo de pibes que en las paredes del viejo convento tienen pegadas fotos del Che, Lenin y Ho Chi Minh.
Hay algunos momentos brillantes de ese “encuentro generacional”: la aparición del cura guardado en el cajón del escritorio del rector del colegio te deja pensando qué droga estaría tomando Anderson cuando imaginó esa toma. Para la pelea de felinos en blanco y negro entre Malcolm McDowell y Christine Noonan es evidente que Anderson cambió la ingesta, pero aún sigue unos centímetros arriba del piso. Seguramente, cualquier película en la que actúe Malcolm McDowell tendrá siempre un alto componente alucinógeno. Parte de esa surrealidad era, en el ‘68, el final, donde McDowell, su novia y sus amigos se acomodan en el techo con armas de todo tipo y desde ahí disparan a todos y cada uno de los símbolos del statu quo británico, desde la iglesia hasta la educación y desde los militares hasta los fanáticos de los muffins.
La película la pasan en exclusiva y por única vez en la Brooklyn Academy of Music. En Estados Unidos, la costumbre de los estudiantes de arremeter a balazos contra sus compañeritos de clase se ha hecho más o menos habitual. “A bullet can change the world, if it goes in the right direction,” dice McDowell, flanqueado por un retrato de Lenin circa 1915, en el periodo de su clandestinidad. Sea o no una cita textual, Anderson no nos deja demasiado espacio para la especulación sobre la dirección de la que habla su personaje.
Los chicos de Columbine son los mas famosos de una larga lista de pibes que viven en suburbios o ciudades en caída de todo el país y que cada tanto encuentran su propia forma de desahogo. En Inglaterra y hasta en Argentina, con sus bemoles, pasa algo parecido. Lo que más ha cambiado, en todo caso, es el instrumento y el ambiente de opresión.
En cambio, los pibes de Columbine o Detroit pagarían por tener algún nivel de previsibilidad, aunque sea, tan rígido como el de Inglaterra en la posguerra. Lo que los mata, en cambio, es la completa sensación de la Nada, el sopor total en el que sus padres y vecinos vivieron y vivirán y la impresión de que para ellos hay más de lo mismo. Contra Algo Estábamos Mejor, es cierto, pero sino, los compañeritos de banco se convierten en el blanco tanto o más legítimo que el que tuvieran Ho Chi Min o Lenin en su tiempo; al menos como portadores activos del virus de la opresión.
Para ver “If…” habría que abstraerse una semana de lo que uno lee y ve a diario, alquilarse The Wall o La Naranja Mecánica y creer un poco en todos aquellos problemas. Uno leyó que los clásicos son aquellos que trascienden su tiempo, por lo cual no haría falta vestirse con pantalones de botamanga ancha para ver una película del ‘60. Algo de eso no funciona en “If…”, y algo de eso sí funciona en Casablanca, y ahí estaba el punto de lo que quería decir: que después de treinta años y decenas de veces de haberla visto y miles de veces de preguntarme qué es lo que tiene Casablanca, acabo de descubrirlo.
————————————
Del mismo autor:
Chacho en el bar
Todo lo que podría entrar en seis sílabas si uno supiera cómo escribirlo
Pirulo, Catrasca y el Presidente Genérico
Ha muerto Leslie Matchbox
Aleluia
Jedwabne
On A Slow Boat from China
40 Millones
Cuadritos y Masitas
dEvolution