holy fuck
tp bar
tp shop
about tp
dailies
archivo
el podcast
the south downs
Acá falta algo. Ya va.
Estamos ordenando.
Mientras tanto:
————————
Search still works:
Ernesto Semán
15 11 2004 - 21:30
Es posible que no cambie el mundo ni mucho menos, pero la renuncia de Willian Safire al New York Times anunciada hoy tiene su encanto.
Safire fue columnista del diario por más de treinta años y en tren de buscar esas coincidencias que uno presenta como paradojas aunque no sean más que lo primero, no deja de ser paradójico que Safire anuncie su retiro a días de la muerte de Yasser Arafat. Digo, teniendo en cuenta Safire debía ser de los pocos tipos en el mundo que podía empezar su columna diciendo: “Ayer, cuando hablaba con Sharon y él me daba su impresión más bien pesimista sobre la última negociación de los territorios ocupados, se me ocurría que…”.
El malo de la película, Safire era speechwriter de Richard Nixon antes de que lo llamaran del Times y encarnaba el pensamiento de “derecha liberal” dentro del diario, cualquier cosa sea lo que eso signfique. En un diario que se considera a sí mismo a la izquierda de él, Safire fue mucho más de derecha que liberal para mi modesto entender, pero la pasó en grande. Es como si a Nudler le hubieran dejado publicar todos los sábados una columna como la última que nunca apareció. Todo eso, encima en el New York Times, y como Safire tiene veleidades académicas o de escritor (en verdad sus notas están bien escritas), los fines de semana se despachaba con “On Language”, una columna en la revista del New York Times sobre usos del lenguage, que si uno lograba olvidarse de quién era el autor, estaban buenas. Eso va a ser más fácil ahora, porque el diario anuncio que Safire seguirá publicando su opúsculo dominical.
¿Por qué renuncia alguien a un trabajo así? De viejo, básicamente. Safire tiene 74 años y debe estar cansado de que cada vez que agarra el teléfono para llamar a alguien, del otro lado atienden indefectiblemente, si es que no lo están llamando a él como locos. Se le acabaron los desafíos, y se le murió uno de los tipos a los que más maltrató en sus notas.
En la carta pública de renuncia que aparece en el diario, Safire dice que “After more than three decades of opinionated reporting on the world’s first and foremost political battle page, it’s time to hang up my hatchet.”
Whatever.
La última columna publicada de Safire —su retiro efectivo es el 25 de enero— está dedicada a su deporte favorito del último tiempo: pegarle en bolsa a Kofi Annan y a las Naciones Unidas por el caso de corrupción que recubre todo el programa de “oil for food” en Irak. Poco antes, el 10 de noviembre, publicó “After Arafat, Hope”, una columna de las suyas: “The only lifelong terrorist to win a Nobel Peace Prize lies comatose in Paris, with his well-heeled wife – for years unwilling to share his privations in Ramallah – screaming at Palestinian leaders on Al Jazeera television that “they’re trying to bury [him] alive!” More likely, they may be trying to learn in what secret accounts he buried millions of dollars.” Así empezaba.
Dicho esto, un brindis por la jubilación de Safire. Que el Times le paga en punto su jubilación. Y no lo deje volver.
————————————
Del mismo autor:
Chacho en el bar
Todo lo que podría entrar en seis sílabas si uno supiera cómo escribirlo
Pirulo, Catrasca y el Presidente Genérico
Ha muerto Leslie Matchbox
Aleluia
Jedwabne
On A Slow Boat from China
40 Millones
Cuadritos y Masitas
dEvolution