Diario del Mundial # 31.1
Diario del Mundial # 30.1
Diario del Mundial # 30.0
Diario del Mundial # 29.0
Diario del Mundial # 28.0
Diario del Mundial # 27.1
Diario del Mundial # 27.0
Diario del Mundial # 26.1
Diario del Mundial # 26.0
Diario del Mundial # 25.0.5
Diario del Mundial # 25.0
Diario del Mundial # 24.0
Diario del Mundial # 23.2
Diario del Mundial # 22.2
Diario del Mundial # 22.1
Diario del Mundial # 21.0
Diario del Mundial # 20.0
Diario del Mundial # 19.2
Diario del Mundial # 19.1
Diario del Mundial # 18.2
Diario del Mundial # 18.1
Diario del Mundial # 17.2
Diario del Mundial # 17.1
Diario del Mundial # 16.2
Diario del Mundial # 16.1
Diario del Mundial # 15.3
Diario del Mundial # 15.2
Diario del Mundial # 15.1
Diario del Mundial # 14.4
Diario del Mundial # 14.3
holy fuck
tp bar
tp shop
about tp
dailies
archivo
el podcast
the south downs
Acá falta algo. Ya va.
Estamos ordenando.
Mientras tanto:
————————
Search still works:
Diario del Mundial # 23.1
Quintín
1 07 2006 - 17:14
Sábado 1 de julio. 15.30 hs.
1. Siempre es una alegría la eliminación de un equipo amarrete, en este caso el inglés. Pero Portugal (0) – Inglaterra (0) (por penales 3 a 1) demostró que la mezquindad es contagiosa y, al final del partido no sabía quién me daba más bronca que siguiera en el campeonato.
2. Portugal llegó herido después de la batalla contra Holanda y con dos jugadores importantes suspendidos: Deco y Costinha, pilares del medio campo. De todos modos salió con un poco más de ambición frente al habitual planteo inglés-italiano del sueco Eriksson. Pero a los dos minutos ya era evidente que todo apuntaba derecho a los penales: ninguno tenía recursos como para quebrar al otro y la mutua cautela, con defensas de ocho y nueve jugadores (durante todo el torneo, cuando le tiraban un corner, Inglaterra ponía a todos sus jugadores a defender el área, ¡un corner!).
3. Se suponía que el gran arma táctica de los ingleses para atacar iba a ser su medio campo, con una serie de jugadores capaces de penetrar en el área contraria. Pero Lampard tuvo un mal torneo, Beckham sólo apareció a la hora de los tiros libres, Gerrard fue irregular y, aunque hoy jugó un gran partido Hargreaves, no fue suficiente para asociarse con el irregular Joe Cole y con un único delantero. Es que el conservadurismo de Eriksson dejó a su equipo a merced de la suerte o el milagro en cada partido.

3. Y para colmo, a los 15 del segundo tiempo lo echaron a Rooney. Y allí se vio que Portugal era un contrario muy poco peligroso. Atacó durante una hora, pero dio la sensación de que otra hora y un jugador más de diferencia no le hubieran alcanzado para hacer un gol. Se limitó a cercar a los Inglaterra en el área y tirar centros inofensivos. El mundial es eso: equipos limitados que a medida que pasan los partidos se van cansando y arrastran lesiones y expulsiones. Portugal fue un equipo aceptable al principio, pero hoy parece quedarle muy poco resto.
4. En esa hora de infructuoso ataque portugués apareció el aspecto más simpático de los ingleses. Se defendieron muy bien, con gran valentía y con grandes actuaciones de Terry, Ferdinand y Ashley Cole, pero sin pegar patadas, ni protestar, ni hacer tiempo y hasta tuvieron las mejores jugadas de gol. La jirafa Crouch, que ingresó ante la expulsión de Rooney (el manual itálico dice que siempre hay que tener un punta y que hay que sacar al enlace, en este caso el talentoso Cole) peleó con entereza e inteligencia contra toda la defensa portuguesa. E incluso, Inglaterra tuvo las mejores ocasiones para convertir. Pero, finalmente se llegó a los penales y el arquero Ricardo atajó todo.
5. Hasta la expulsión de Rooney, el árbitro argentino Horacio Elizondo estaba dirigiendo bien, muy firme y muy sensato, como en todo el torneo. También dirigió bien de allí al final. Pero la expulsión fue un error muy grave. En ese momento, el partido se había calentado. Los jugadores estaban nerviosos (suele haber pasajes así el fútbol, en particular siempre que juega Portugal), protestaban y se peleaban en exceso. Elizondo no hizo nada para evitar que la temperatura siguiera subiendo, mostrando falta de sensibilidad para la conducción. En una de las tantas jugadas disputadas en exceso, Rooney peleó la pelota en el medio campo contra dos defensores portugueses. Son esos choques en los que todos terminan en el suelo tratando de proteger la pelota y siempre hay alguna patada de por medio. Elizondo no pitó a tiempo y dejó que se ensuciara demasiado la maniobra. Cuando todos se levantaron, ya se habían arremolinado otros diez jugadores. Rooney pegó entonces un empujoncito y Elizondo con gesto ampuloso lo llamó aparte. Cuando se suponía que sacaría la tarjeta amarilla, sacó sorpresivamente la roja.
6. Fue una pésima decisión, en la que el árbitro le hizo pagar al jugador su propia negligencia previa y lo hizo sin consideración por el futbolista ni por el partido, con gran autoritarismo y pensando más bien en cómo luciría la sanción frente a los veedores de la FIFA. Esto es lo que yo temía de Elizondo antes del campeonato. Esto es lo que no había hecho hasta aquí, y su actuación había sido excelente. Pero finalmente, también el sucumbió a la presión. Hoy, seguramente, veremos en televisión a Castrilli justificándolo, pero no le hagan caso. Estuvo muy mal Elizondo y de la manera más desagradable: abusó de su autoridad.
7. Y así a Inglaterra le complicaron la estadía en el campeonato. No sólo porque hoy podría haber ganado, ya que tenía más resto que Portugal, sino fundamentalmente porque si seguía un cúmulo de suspensiones y lesiones le iban a impedir contar con Terry, Beckham, Owen y Rooney. Con el pésimo estado de los campos de juego, el calor y la continuidad de los partidos, es un torneo imposible. Los árbitros lo han empeorado aun más.
8. El raro cable que llega a San Clemente hizo hoy otra de la suyas. En el primer tiempo, los espectadores recibimos la señal de canal siete. En el segundo, de Telefé, a través de Canal 8 de Mar del Plata y una señal deteriorada ya que llega por microondas. Pero hubo algo en común entre el solitario Gustavo Kusner que relataba en un caso y la dupla Niembro-Clos que lo hacía en el otro. Me dio la impresión que todos simulaban estar en el estadio de Gesenkirchen pero ninguno se había molestado hasta allí.
Esta nota es parte de la Cobertura Obsesiva de Alemania 2006, a cargo de Quintín.
————————————
Del mismo autor:
Ultimas obsesiones
Fútbol por TV #9
Fútbol por TV #8
Fútbol por TV #7
Fútbol por TV #6
Fútbol por TV #5
Fútbol por TV #4
Fútbol por TV #3
Fútbol por TV #2
Fútbol por TV