there is no plan

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Soñé que @lberteroorfebre hacía un plugin con presets de compresión de audio, llamado “Orfebre Tone”.

Basta, boludo. t.co/kxWNCt2zSK

Adultos enfermos mentales llenando de miedo a nenes que podrían estar jugando en vez de ir a una marcha contra la temperatura.

Que nos griten en la cara todo lo que quieran. Después, calladitos, todos votemos para evitar que ellos accedan al… t.co/sxyTCTW6bJ

Me resfríe y recurrí a un brebaje coreano inmundo que por suerte todavía me quedaba en la heladera: es como una mer… t.co/OkeHQDAl54

los trabajos practicos

Wanted: Traidor a la Patria (for mutually beneficial deal)

1 09 2009 - 16:33

Ojo, que yo no soy kirchnerista.

Pero.

Así empiezan seis de los mails que recibimos esta semana, y una docena de las intervenciones en foros públicos o privados que tuve la desgracia de leer ayer. Hace tiempo que vienen haciendo eso, pero este lunes salieron todos con el mismo libreto, a empeorarnos la vida. Porque tenés que tener ganas de ponerte a aclararle al interlocutor, que tan obviamente te está tratando de pelotudo, las quince cosas elementales que hacen falta antes de ponerse a hablar como corresponde. Multiplicá eso por veinte y perdiste la tarde.

Pensé en escribir un daily largo, explicando cómo ese mecanismo es idéntico al de “tengo un amigo judío”, intentando establecer la irrelevancia puntual de esa frase en cada uno de los casos y encontrar la manera de observar la relevancia “social” de esa frase repetida hasta el hartazgo. Pero me aburre. Hagamos algo mejor.

Salvo que el research exhaustivo que hicieron para el proyecto de la ley de medios les haya abierto la puerta de la comunicación telepática, tiene que haber alguien decidiendo esta estrategia, que se difunde por vías físicas o electrónicas. Lo primero sería más interesante, claro, y si The Men Who Stare At Goats está basado en casos reales, no veo por qué no podríamos tener a Albistur en la posición del loto, enviándole pensamientos a Morgado. O a Artemio con una sopapa en la frente, conectada a su computadora. Si es así, sería bueno saberlo. Y si no, también.

No me importa si son kirchneristas o no. Y la ley de medios, si querés que te diga la verdad, tampoco me importa mucho. No planteada así.

Yo nunca quise ganar, lo que quiero es entender.

Por eso lo que sí me desespera, lo que no me deja dormir a la noche, es mi imposibilidad de aprehender los mecanismos por los cuales este tipo de discursos (insostenibles, que no se desprenden de ninguna lógica posible) se expande por todo el país en cuestión de horas. Incluso suponiendo que la gente se pudiera volver idiota de repente, todos juntos, es impensable que todos lo hagan repitiendo espontáneamente las mismas palabras.

Tiene que haber un manual. Como el de Beetlejuice.

Necesito: alguien que me mande ese manual en las próximas cuatro o cinco horas. Después de eso la oferta expira.

Quién me lo va a mandar, ¿no? ¿A cambio de qué? Acá me acotan que ya lo pidió hace un tiempo el Jinete sin Cabeza, sin mucha suerte.

Bueno, se me ocurre un par de posibilidades.

1. Nunca hay que perder la esperanza de que haya algún traidor latente por ahí. Alguien que no se banque a sus superiores, alguien que haya visto en sus pares una dosis mayor de demencia de la que se autoadjudica. A ese traidor lo recibiremos con los brazos abiertos y le ofreceremos mucho más de lo que habitualmente obtienen en el Witness Protection Program. Nos gustan los traidores. Bah, a mí me gustan. Nunca convencí a nadie acerca de las virtudes de la traición.

2. Pero no hace falta que haya un traidor. Creo que, a cambio del manual, puedo ofrecer algo lo suficientemente sustancial como para que cualquier militante avezado reconozca la oportunidad. Puedo ofrecer lo siguiente.

Si recibo el manual en las próximas cuatro horas, no escribo nunca más de política.

Nunca más, eh. En mi vida. Palabra.

No pretendo con esto sobrevalorar la importancia de mis opiniones, que dudo que le importen mucho a alguien. Pero es evidente que, por ejemplo, todas esas personas que mandan mails tratando de convencerme de que la ley de medios es maravillosa y de que ellos no son kirchneristas, le asignan alguna entidad a lo que publicamos en estas páginas.

Entonces. Countdown. Cuatro horas.

Todo lo que envíen será tenido en cuenta. Y si hay más de uno que explique cómo mierrrrda puede ser que, de un día para el otro, digan todos lo mismo, además de mi retiro voluntario reparto discos, libros y dibujitos (envíen dirección postal si quieren esto último).